Es natural preguntarse cuáles son las posibilidades de desarrollar cáncer. El motivo es evidente cuando se recurre a las estadísticas: la mitad de todos los hombres y la tercera parte de todas las mujeres estadounidenses desarrollarán alguna forma de cáncer durante sus vidas.
El cáncer toma diferentes formas y los diferentes tipos de la enfermedad se comportan de distinta manera. Diferentes factores, como la edad, raza, sexo, antecedentes hereditarios, dieta y estilos de vida pueden afectar la propensión a las diversas formas de cáncer. Esto es especialmente cierto con el cáncer de colon y de recto, que mata a más de 50,000 estadounidenses al año.
Por supuesto que no existe una respuesta precisa a ¿cuáles son mis posibilidades de padecer cáncer colorrectal? Lo cierto es que cualquiera puede desarrollar esta forma de cáncer potencialmente mortal. Sin embargo, también existen numerosos factores que pueden afectar sus posibilidades de desarrollar cáncer colorrectal. Es muy posible que usted quiera comentar estos factores de riesgo con su médico para conocer si existen formas para mejorar sus posibilidades.
La edad es uno de los factores de riesgo para el cáncer colorrectal más significativo y evidente. La enfermedad es más común en personas mayores de 50 años, aunque hay que tener en cuenta que el cáncer colorrectal puede presentarse a edades menores.
Los antecedentes familiares también son un factor de riesgo. Si usted tiene familiares cercanos (padres o hermanos) que tengan o hayan tenido cáncer colorrectal, aumenta su riesgo de desarrollar la enfermedad.
Las personas que ya han tenido cáncer en colon o en recto tienen un alto riesgo de desarrollar otra vez la enfermedad. Así mismo, las personas a las que se les han diagnosticado y dado tratamiento por pólipos, que pueden ser precursores de la enfermedad, son más propensos a desarrollar cáncer colorrectal.
Las personas con antecedentes de condiciones inflamatorias crónicas, como la colitis ulcerativa o la enfermedad de Crohn, tienen un alto riesgo de cáncer de colon. Por lo general, para dichos pacientes, los médicos recomiendan que las revisiones se inicien antes de lo normal y pueden solicitarlas con más frecuencia.
Parece ser que el cáncer colorrectal está asociado con las dietas ricas en grasas y calorías, pero bajas en fibra. Muchos médicos alientan a las personas para que eviten los alimentos grasosos, en especial los que contienen grasas animales, y a que coman mucha más fruta, verduras y granos enteros.
Las personas que no realizan actividades físicas tienen un alto riego de desarrollar cáncer colorrectal. La Sociedad Estadounidense del Cáncer (American Cancer Society) recomienda a las personas que, para mejorar la salud, por lo menos hagan ejercicio moderado durante 30 minutos, de cuatro a cinco veces por semana.
El estilo de vida también puede afectar las posibilidades de desarrollar cáncer colorrectal. Las personas con sobrepeso, al igual que las fumadoras, tienen el mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
Tener uno o dos de estos factores de riesgo no significa que la persona desarrollará cáncer colorrectal. Conocer los factores de riesgo sólo es una parte de la ecuación. Los pacientes que crean que puedan tener un alto riesgo de sufrir la enfermedad deben consultar con su médico acerca de cuándo deben empezar sus revisiones de cáncer colorrectal, cuáles son los exámenes que deben practicarse y con cuánta frecuencia deben hacerlo.
Existen muchas formas para revisar el cáncer colorrectal:
- La coloscopía es un procedimiento similar a la sigmoidoscopía, pero capaz de examinar la totalidad del colon. Algunos procedimientos quirúrgicos menores, como la biopsia o la remoción de pólipos, también pueden realizarse con estos aparatos.
- Un enema de bario con doble contraste implica una serie de rayos X del colon y del recto, realizado después de que se le aplica al paciente el enema de bario. La solución con bario permite que con los rayos X se vea el contorno del colon y del recto.
Cualquiera que sea la forma elegida para hacer la revisión, es muy importante saber que la prevención y la detección temprana que permita un tratamiento apropiado pueden marcar la diferencia en la eventual aparición del cáncer colorrectal. La tasa de supervivencia a los cinco años es del 90% para las personas a las que se les da tratamiento en las primeras etapas del cáncer colorrectal, antes de que se esparza; sin embargo, sólo la tercera parte de los casos de cáncer colorrectal se diagnostican con esa prontitud. En la medida en que más progresa el cáncer, menores son las posibilidades de supervivencia. Para las personas a las que el cáncer se ha esparcido a otras partes del cuerpo, la tasa de supervivencia a los cinco años sólo es del 8%.
Es claro que este es un tipo de cáncer por el que podemos hacer algo. Por eso, si usted tiene 50 años o más (o pertenece a las categorías de alto riesgo), consulte a su médico sobre la conveniencia de hacerse los exámenes de revisión. Con ello puede ayudar a salvar su vida.
El Dr. Marks es un médico gastroenterólogo ampliamente reconocido que atiende a cientos de pacientes de nuestra comunidad al año. El Dr. Marks es uno de los 160 médicos de calidad que forman el personal de Doctors Hospital de Manteca.